Querida Mariposa,
Hoy quiero compartir contigo un pedacito de mi alma, porque sé que tú, como yo, has sentido el fuego que quema dentro durante esos sofocos nocturnos y bochornos repentinos. Sí, esos momentos en los que parece que una ola de calor invade tu cuerpo y te deja con la piel erizada y el corazón acelerado.
De acuerdo a estudios recientes: “La menopausia es la interrupción definitiva de las menstruaciones resultante de la pérdida de la actividad folicular del ovario. La posmenopausia define la etapa que se inicia tras la menopausia y abarca un periodo de diez años de duración”.
Parece que estamos en este viaje juntas, en un camino que nos lleva a un lugar desconocido llamado menopausia. Y sabes, al principio me sentía un poco perdida, como si mi cuerpo fuera un mapa que estaba siendo reescrito sin mi permiso. Pero déjame decirte, querida amiga alada, que hemos encontrado algunas luces en medio de las sombras.
Primero, quiero que sepas que no estás sola en esto. Así como las mariposas viajan en grupos, nosotras también tenemos una comunidad que nos apoya. Hablar con otras mujeres que están pasando por lo mismo puede aliviar esa sensación de estar perdida en el bosque. Compartir nuestras historias y risas puede ser como encontrar un refugio en medio de la tormenta.
Ah, y los consejos prácticos que he aprendido a lo largo del camino. ¡Mis aliados en la lucha contra los sofocos nocturnos! Mantén cerca un ventilador o ten a mano un pañuelo fresco. Mantén la ropa de cama ligera y transpirable para esas noches de calor intenso. Y no subestimes el poder de la meditación y la respiración profunda para mantener la calma cuando sientas que te consume el calor.
Sé que en ocasiones todo puede parecer abrumador, y es normal. Pero recuerda, así como las mariposas emergen más fuertes y hermosas de sus capullos, también estamos en proceso de transformación. Nuestro valor y belleza no desaparecen con el cambio de estación.
Así que aquí estamos, querida Mariposa, volando juntas en este capítulo de la vida. Con altibajos y giros inesperados, pero también con la posibilidad de brillar de una manera completamente nueva. Te envío un abrazo lleno de fuerza y la promesa de que, incluso en medio de los bochornos, siempre habrá una brisa fresca para refrescar nuestro espíritu.
Referencias:
Dr. José Efraín Vázquez Martínez de Velasco, Dr. Julio Morfin Martín, Dr. Eduardo Motta Martínez, Estudio del Climaterio y la Menopausia, 2008, Colegio Mexicano de Especialistas en Ginecología y Obstetricia, A.C.
